Kveta
Pacovska ha creado un concepto propio de libros para niños cuidando e
interviniendo en todas las facetas de la obra: papel, diseño, formato,
tipografía, troquelados… Sus libros irradian fuerza, intensidad y riesgo, pero
también destilan ternura, delicadeza y mimo. Pacovska está en constante
búsqueda, siempre explora espacios nuevos, formas distintas, soportes atrevidos.
Con el paso de los años se ha reafirmado en sus postulados artísticos y cada
nuevo libro es un canto a la libertad, a la imaginación y a la creatividad.
Iniciamos
esta entrevista con Kveta valorando su trayectoria y cómo se siente a sus 84
años con más de 60 años de carrera artística. ¿Cómo valora su trayectoria como
creadora de libros después seis décadas de trabajo?
Estoy satisfecha con la dirección tomada para crear los
libros sobre números, letras, formas, colores, y para hacer del papel un bonito
amigo.
¿Cómo
se siente después de ver sus libros en este tiempo?¿Afortunada, dichosa,
alegre…? Feliz, naturalmente.
¿Cree
que el mundo de la literatura infantil ha entendido y valorado su obra? ¿Y los
lectores, niños y adultos, ellos comprenden y aprecian su trabajo? ¿Qué
sensación tiene? Espero que el mundo de la literatura infantil entienda y
valore mi trabajo, lo espero y creo en ello. Los niños sé que me entienden, lo
han hecho siempre.
¿Qué
piensa cuando escucha o lee que sus libros son modernos, arriesgados,
rompedores? ¿Qué busca con sus libros? Pienso que son así, que siguen siendo así: modernos, valientes
y arriesgados. Espero que sean una gran experiencia para el lector.
Continuamos
conversando sobre los inicios de su vocación artística. ¿En qué momento
descubrió la ilustración como forma de expresión? Podría decirse que cuando nací. Lo cierto es que lo
descubrí muy temprano. Más adelante, en compañía de mi querida abuela que me enseñó
muchísimo acerca de las cosas hermosas hechas con las manos; como un pastel de
Navidad que hice con ella y que describiría como mi primera escultura.
¿Qué
movimientos pictóricos, teatrales, musicales le han influido más en la configuración
de su estilo artístico? Pienso que la pintura fue, y sigue siendo uno de mis
favoritos; y la escultura, también. Posteriormente, el movimiento Bauhaus y el estudio de la historia del
arte, también del arte moderno.
¿Cuáles
son sus recuerdos en literatura infantil? ¿Los cuentos que le leían en la
infancia han sido relevantes en sus obras posteriores? Cuando era niña, leía muy a menudo los cuentos de Hans
Christian Andersen, que era uno de mis autores preferidos. Luego, leí Alicia en el país de las maravillas, de
Lewis Carroll. Adoro ese libro, tanto que hubiera deseado ilustrarlo aunque es
algo que nunca he podido hacer.
¿Qué
influencia ha tenido en Usted el clima cultural y político de Praga en las
décadas en las que estudió? ¿Había mayor libertad en la creación para un
público infantil que en el mundo del arte?
Así es. Me encanta estar en estrecho contacto con el
mundo del arte y encuentro el espacio para ello en el libro; esa es la razón
por la que empecé a hacer los libros para niños. Seguimos
hablando sobre la génesis y los distintos elementos que forman sus obras. ¿Cómo
es el camino que recorre un libro desde que aparece la idea en su cabeza, hasta
que lo tiene impreso en sus manos? Es un proceso muy largo que a veces me lleva años. Después, cuando lo
tengo claro en mi mente puedo crearlo en muy poco tiempo.
En
sus libros une todos los componentes: ilustraciones, papel, texto.... ¿Intenta
que sus libros se conviertan en algo más que un libro, en una obra de arte en
su conjunto y en su globalidad? He intentado hacer los libros como objetos de arte en papel,
como pequeños museos para la palabra y las imágenes. Siempre procuro hacer mi
trabajo en dirección hacia un objeto de arte. Sé que ese no es el camino para
todo el mundo pero es exactamente mi camino.
La
repetición de personajes en sus diferentes obras, nos hace pensar que nos
encontramos ante un mismo libro en distintos capítulos. ¿Hacia dónde quiere conducir a los lectores, niños o
adultos, con ese mundo artístico personal? Mis libros tienen un sentido de continuidad, lo que es
muy importante porque es mi propio universo. Yo invito a los lectores a
introducirse en mi mundo de creatividad y me siento muy complacida si la
invitación es aceptada.
Su paleta cromática es limitada y muy contrastada: rojo, verde, amarillo, azul y
blanco, principalmente. ¿Qué siente usted cuando los usa? ¿Qué quiere mostrar
con los colores que utiliza? ¿Por qué se ha quedado con esos tonos para sus
libros? Cuando era niña me preguntaba cómo era posible que la
gente no supiera que cada día tiene su propio color que puede cambiar
dependiendo de las situaciones o de los sentimientos del momento. Se trata de
una cuestión emocional.
A mí me gustan todos los colores pero, sobre todo, me
gusta escoger aquellos que producen un máximo de contraste: el máximo contraste
significa máxima belleza, una especie de sentimiento supremo con una gran
tensión.
A
través de los libros-concepto se acerca a temas como los colores, las formas o los
números. ¿Qué le atrae de esa temática? Mi concepto de estos temas básicos, que adoro, es que me
aportan lo más importante: son un campo de libertad abierto para aquellos que
les gusta y desean entrar en él.
¿Cuál
es la diferencia en el método de trabajo entre ilustrar un cuento abstracto o uno
que sigue un esquema narrativo tradicional? El
pequeño rey de las flores está más basado en una historia pero, generalmente, la
diferencia es mínima. Los temas son muy concretos, como un rey, flores,
pájaros, un castillo, etc. Principalmente, lo que hago es reducir las figuras a
la búsqueda de la mejor forma para mis personajes, con la intención de que sean
legibles como signos. Nunca creo universos abstractos desde un primer momento.
No debería ser una simple fase dentro del proceso.
Las
metamorfosis de sus personajes y el uso de personajes híbridos, combinando
componentes de distintos seres, están muy presentes en su trabajo. ¿Por qué?
Porque los trabajos con personajes que sufren metamorfosis
me resultan muy excitantes, divertidos y me da la oportunidad de crear la forma
y la dirección que me gustan.
Sus
libros están poblados de referencias al mundo animal, y en especial al
rinoceronte, a quién está dedicado un libro como Rotrothorn. ¿Cuál es el significado del rinoceronte en
su obra, o simplemente se trata de un animal escogido al azar o por cualquier
otro motivo? Algunos animales me gustan mucho a causa de su forma o de
su filosofía simbólica, como por ejemplo, el rinoceronte, efectivamente. Por
otra parte, hay razones de tipo gráfico como su aspecto enorme, redondo,
cuadrado, pequeño, diagonal. En cualquier caso, todos ellos son mis actores y
mis mejores amigos que me ayudan a encontrar el camino cuando siento que me
estoy perdiendo.
¿Con
cuál de sus personajes se identifica más usted: con la luna, el lápiz, el
rinoceronte, una letra, la reina de las flores, Caperucita…? Me identifico más con la luna, con una letra y con el rinoceronte.
Principalmente debido a su forma.
Proseguimos
la conversación con los textos de sus libros. Las historias están escritas por
usted o son cuentos tradicionales. ¿Qué encuentra en los
cuentos populares para recurrir a ellos como fuente de inspiración creativa? Habitualmente, yo escribo mis propios textos. A menudo,
las ilustraciones cuentan la historia por sí mismas. Un cuento popular no es
una fuente de mi inspiración, es mucho más.
¿Cómo
percibe la interacción de sus personajes en universos ajenos, es decir, en narraciones de terceros (como en Das Tier mit den
Funkelaugen de Annelies Schwarz)? Annelies Schwarz fue una de las excepciones, me pidió que
hiciera las ilustraciones para su
historia –se trató de una cuestión de amistad con ella en aquel tiempo. Pero en
los últimos veinte años me he dedicado principalmente a ser la autora de mis
propios libros. Ello indica que yo misma hago la arquitectura del libro, su
composición y las ilustraciones como una unidad.
¿Qué posibilidades lúdicas le ofrece el formato multimedia para sus
creaciones artísticas? Mi base es el libro como objeto real de papel. Transferir
algunos libros a un formato multimedia es muy interesante, ¡pero! se debe hacer
bien. En el CD ROM de Alfabeto colaboré con la editorial
francesa y tengo la sensación de que está muy bien hecho.
¿Es
la perspectiva del artista la misma cuando trabaja ilustrando o esculpiendo o
se impone un cambio de actitud por las diferencias entre las dos materias? La escultura está muy próxima a la idea del libro como un
objeto artístico, así que la sugerencia de una influencia por parte de un
trabajo escultórico es una atractiva posibilidad.
Y
terminamos la entrevista como al comienzo, hablando de sus sentimientos. ¿Qué
siente cuando ilustra un libro? Es difícil pensar en ese momento. Tal vez que me gustaría
ver algo de un artista joven hermoso y nuevo. También lucho todo el tiempo por hacerlo lo mejor posible. Desearía
que los libros fueran buenos y bonitos en el sentido de la idea y en el de la
forma, como un objeto de papel.
¿Qué
le gustaría que sintieran los lectores después de leer, ver y tocar una de sus
obras? Es decisión del lector sentir en cada momento. Yo
deseo que los ame, los lea, los toque y
los haga suyos.
Nosotros,
sus lectores, hacemos nuestros sus libros, Kveta, y agradecemos su generosidad y sus libros
repletos de libertad, valentía y sensibilidad.
Gracias a Rebeca Luciani, ilustradora, Arianna Squilloni,
editora, Diego Gutiérrez del Valle y Marta Dueñas, traductores del inglés al
español, por su ayuda en la realización de esta entrevista.
Kveta
Pacovska
Nació en 1928 en la ciudad checa de Praga. Estudió Artes
Aplicadas en la Escuela Superior de Bellas Artes de su ciudad. Comenzó a crear
libros para niños en los años 50. Ella diseña, pinta y crea collages con los
que experimenta con el texto y la imagen.
Su obra es admirada en multitud de países en los que se han
traducido sus libros, se escuchan sus conferencias y contemplan sus exposiciones.
Su talento ha sido reconocido en forma
de premios; entre los numerosos galardones que le han otorgado podemos
destacar: Manzana de Oro de la Bienal Internacional de Bratislava 1983, el Gran
Premio Catalonia de Barcelona 1988, el Grand Prix Allemand de Literatura
Infantil, la Lettre d’Or de Franckort, el Pinceau d’Argent de Amsterdam, Premio
Especial de Bolonia 1988, el Premio Johan Gutemberg de Leipzig 1984 y 1989, el
Sankei Book Culture Award de Tokyo, Premio H.C. Andersen en 1992 y Illustrad'Or 2006 de la
Asociación Profesional
de Ilustradores de Cataluña
(APIC).
Selección
bibliográfica:
Das Tier mit den Funkelaugen. Annelies
Schwarz, Belz Verlag, 1990.
Le
petit roi des fleurs. Minedition, 1991.
Mitternachtsspiel. Verlag Neugebauer Press, 1992.
Couleur, couleur: le livre des couleurs. Seuil Jeneusse,
1993.
Ronde-Carré: le livre-jeu des formes. Seuil Jenuesse,
1994.
Tour
á tour. Nord-Sud
Verlag, 1995.
Alphabet. Ravensburger Buchverlag, 1996.
Jamais deux sans trois. Seul Jeneusse, 1996.
Le fleur
couleur.
Nord-Sud Verlag, 1998.
Corne rouge. Nord-Sud Verlag, 1999.
Rotrothorn. Ravensburger Buchverlag, 1999.
Ponctuation. Seuil Jeunesse, 2004.
Un, cinq, beaucoup. Minedition, 2005.
Un livre pour toi. Seuil
Jeunesse, 2004.
Les petites filles aux allumettes.
H.C. Andersen, Nord Sud Verlag, 2005.
Le petit chaperon rouge. H. Grimm, Minedition, 2007.
Hänsel y Gretel. H. Grimm, Minedition, 2008.
A l’infini. Editions du Panama, 2007.
Cendrillon. Perrault, Minedition,
2010.
Couleurs du jour. Editions des Grandes Personnes, 2010.
L’invitation.
Editions des Grandes Personnes, 2012.